"No te necesito, te prefiero" Lo sé, es duro y hace falta dejar muchas cosas atrás para pronunciar estas palabras Paciencia , muchísima paciencia es la clave Paciencia para explicar que el hecho de preferirte es que puedo llegar a quererte y valorarte inmensamente más que si te necesito, porque eso significa que no necesito complementos para tapar mis carencias o mis defectos. Nadie en la vida tiene la responsabilidad de completar lo que me falta. Con esto quiero decir que la única persona a la que necesitamos para vivir es a nosotros mismos. Y yo, en pleno derecho de usar mi libertad emocional, te elijo a ti para estar a mi lado y disfrutar el uno del otro. Me comprometo a no dar el gusto a los demás sin antes darme el gusto a mi misma. No voy a dejarme llevar por la gente corriente ni por la corriente de la gente. Desde ya me libero del efecto estrangulador de mis pensamientos y trabajaré porque mis decisiones me hagan sentir bien acerca ...
Cabeza, lápiz y papel, básicos para practicar mi deporte favorito. Reflexión, recopilación, el día a día, eso es lo que me mueve. Con propio abecedario: Como consonantes preferidas "V, R, M", y si hablo de vocales la "E", es mi absoluta. Como números, siempre apuesto al 7, aunque en este caso el 6 sume más (bella contradicción ). 69 como binario esta bien, pero juego al 38, que últimamente inspira armonía, (con la niña bonita dentro). De pausas compensadoras, como las que aparecen en los electros, porque a veces hace falta parar y respirar Ahora, me hace falta parar a respirar. Enamorada del calor de una chimenea, tranquila si siento frío en los pies, porque encontré la mejor manera de calentarlos. Fanática de los leggins y los zapatos de tacón, aunque me produzcan rampas en los pies. Subida en los stilettos, me siento más segura que con bambas. Abrumada por kilos de bondad y centímetros de respeto. Encantada con el cuen...
Existen momentos que nos gustaría que fuesen como una camiseta o un pantalón vaquero. Poder guardarlos en el armario y ponérnoslos de vez en cuando. No solo para acordarnos de ellos, sino para poder revivir esa felicidad que nos hicieron sentir otra vez. Dice mi colega Lucia y a mi me pasa exactamente lo mismo, que se considera una "coleccionista de momentos". Coleccionista de miradas, olores, minutos y minutos de conversaciones que nos han vuelto del revés, de abrazos, de lágrimas y besos. Nunca debemos luchar contra los recuerdos. Habrá algunos que te arranquen a tiras la piel y el alma, y te mantengan en alerta de los lugares a los que no volverás nunca más, pero habrá otros que te harán arder en llamas en unos segundos y te impulsarán a vivir experiencias similares que llenen tu vida. Y esta capacidad maravillosa de movernos por los recuerdos, de rescatarlos, de poder volver a sentirlos, nos hace grandes e incansablemente felices. Soy explorado...
Comentarios
Publicar un comentario