Absolutamente imperfecta
No creo ser una mujer perfecta. De hecho, no lo soy.
En muchas ocasiones me tomo las cosas de manera literal.
Me gusta experimentar e ir por más, lo que a veces puede resultar frustrante.
Pero dentro de todo lo que soy, intento ser recta, leal, dedicada, comprensiva y ambiciosa. Y por más inseguridades que tenga, intento seguir mis principios hasta el final.
Soy fiel a los que amo.
Llegados a este punto tengo una duda, ya no se, sí soy una mujer de pareja o quizá vaya más por libre.
Me he acostumbrado a estar sola (en el terreno sentimental, me refiero), pero desde luego, si con alguien tengo que compartir este viaje, que es la vida, me encantaría que fuese un hombre que pudiera darme, lo mismo que yo a el.
Cuando llega el amor; das sin esperar a recibir. Y esto creo que es una equivocación, siempre y cuando no sea recíproco.
Quiero a alguien que sepa caminar a mi lado y no un metro por delante, (se de lo que hablo ).
Hoy por ti y mañana por mi. Hoy yo caigo y tú me levantas y mañana a la inversa, simplemente porque sale, simplemente porque apetece, porque sea un sentimiento innato, una actitud altruista, devoción.
Alguien que saque la la mitad de loca y la mitad de niña que aún llevo dentro. Quiero tb a un medio loco y a un medio niño sin que deje de ser todo un hombre, un señor.
Quiero a alguien que pueda tomar la iniciativa a la hora de hacer planes.
No importa el que, si ese acto se crea desde la ilusión, da igual salir a cenar, dar un paseo, ir a un partido de fútbol o mirar con que forma van cayendo las gotas de lluvia sobre el cristal de una ventana.
Quiero a un hombre que diga lo que sienta, aunque sea de vez en cuando.
Que no tenga miedo de expresar sus emociones.
Quiero a un hombre que también tome la iniciativa en la cama, siempre sabiendo que eso es un juego de dos.
Que me bese cuando esté en la duda, que no tema ser atrevido ni se avergüence ante un casual “no”.
Quiero a alguien con quién sea fácil la risa.
Que no sea forzado, ni tampoco despreocupado: que simplemente sea.
Un hombre que me abrace y me proteja en la medida de que no me vuelva dependiente, pero que tampoco me deje a la suerte del mundo.
Quiero un hombre con motivación por lo que hace, sea lo que sea. Y que me lleve a vivir esas pasiones con él, que no tenga prejuicios y me muestre su mundo.
Alguien que me haga elevar las expectativas, alguien con quién continuar creciendo.
Alguien que aunque tremendamente imperfecto sea único y exclusivo por ser como és.
Alguien con gran corazón.
Pd: Y ahora, creo que es hora de llamar al mago.
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