Amor, gracias y perdón


Para escribir, lo único que se tiene que hacer es sentir, sentir que te han tocado en lo más hondo del corazón, porque sino las cosas no salen y aún así, ir desenredando todo lo que se cuece en la cabeza no es tarea fácil, son horas de trabajo, pero es algo terapéutico y no caduco. 


Hoy de lo que me apetece escribir es del amor, de las gracias y del perdón . 

Tres palabras que para muchos cuestan más de pronunciar que el famoso supercalifragilisticoespialidoso que entonaba Mary Poppins. 


Amar sin duda, es no solo querer lo mejor para el otro, sino también contribuir a que esto suceda. Y esto , no es solo aplicable al universo de nuestras parejas, sino también al de nuestras amistades y familia. 


La falta de consciencia, la pereza, la inercia y la falta de lealtad, son malas compañías en este proceso.

Llevan a no poner ese tronco en el hogar, y la llama del afecto se va apagando hasta desaparecer. 


Yo quiero seguir peleando por todos mis sueños que quiero pensar que son compartidos. 


El amor es un trabajo que requiere perseverancia, un proceso que necesita alimentarse con el afecto de las partes que lo construyen para seguir vivo en el tiempo, un darse cuenta del valor de lo dado y de lo recibido, un delicado equilibrio.

Un juego en el que solo participan los más valientes, los que saben o intentan al menos perdonar, los que caen y vuelven a levantarse, aunque estén llenos de cicatrices. 


Pues bien, yo quiero dar las gracias porque la gratitud es un bonito sentimiento, y sino la muestras se pierde, como todo lo que no se expresa, que va a parar al limbo de las cosas no dichas, de los besos no dados, de los abrazos no entregados... 


No quiero pensar ¿Dónde irán a parar todas esas cosas que nos prometimos algún día? 


Tenemos que sacar todo lo que llevamos dentro, el hombre de ojaláta no existe y pin y pon tampoco, seamos realistas.

Es imposible pasar por la vida experimentando únicamente

sensaciones agradables. La vida también tiene sus momentos

difíciles, entre los que se incluyen  momentos de dolor y de corazón roto y partido. 

Momentos de muchas lágrimas, de desencantos , de traiciones, momentos de soledad ( que me lo digan a mi ). 

Sin embargo, quiero pensar que esos momentos son los que nos hacen aprender más de nosotros mismos. 

La verdad es que vivimos en un mundo, complicado de cojones, condenados siempre a vernos en los ojos de los demás, a ver quién es el más guapo, a ver quién tiene el mejor coche, a ver quién estudia la mejor carrera.

Siempre entre comparaciones y nos olvidamos muchas veces de lo más importante que es buscar nuestra puñetera felicidad.


Vuelvo a dar las gracias

A los que siempre están ahí, a los que no descansan hasta verte sonreír, a los que se te acercan, a los que te insultan, los que te sonríen y te abrazan. A aquellos que te dicen las cosas a la cara y no a la espalda. A los que nunca dejan de decir estupideces, a los que te apartan y te hacen daño , a los que te miran y sin que les digas nada ya saben tu estado de ánimo. A los que no te traicionan. 


A los de siempre, a esos a los que aunque quieras, no podrías mentir, porque conocen mejor tu cara que la suya.

A todos los que te abrazan en los peores y en los mejores momentos. 


Por ellos, porque aunque sean pocos, podemos saber con certeza que siempre van a estar a nuestro lado y que van a ayudarte a mantener la calma cuando tu mundo se ha puesto del revés. 


La generosidad es un don, o la tienes o no, al igual que la elegancia, incluida la del alma (que nunca va vestida de Louis Vuitton o de Chanel ). 

La gente viene y va, no te aferres a nada ni a nadie. 

Amate tú lo primero. Comparte y ama desde la independencia individual. 


Aprende a poner límites, y a decir, algún que otro No. Es absolutamente necesario.

Cultiva tu mente y tu vida interior. 


Celebra siempre. 

La vida es un regalo, la naturaleza, el sol , el mar, los amigos, tu pareja, tu familia, todo en la creación es un regalo. Quisiera que todos aprendiéramos a saborear los instantes al máximo,básicamente por lo fugaces que son. Si quieres algo de verdad no lo dejes escapar. 


El miedo a veces nos paraliza, y deja que se evaporen oportunidades que llevamos toda la vida esperando, la vida es una ruleta rusa, juégala y lánzate antes de que sea demasiado tarde porque nada es eterno. 


Quiero disfrutar de cada encuentro con mi madre, de cada conversación con mi padre, de cada logro con mi hija, de cada beso que le de a mi pareja, y de cada abrazo que reciba de un amigo, no quiero nunca sentir lejos a mi familia.


Concluyo diciendo que a mis 48 palos de almanaque ya casi para 49, no quiero ser solo los años que tengo, sino todos los que me quedan por vivir ( que espero sean muchos ). 

Hay situaciones que pueden llegar a aterrarme pero ya digo que voy de cabeza y me lanzo sin red. 


No voy a dejar que termine el día sin haber crecido un poco,

sin haber sido feliz, sin haber aumentado mis sueños, sin cumplir anhelos, no me quiero dejar llevar por la marea de la monotonía y el desencanto, ni por las metidas de pata de los demás . Yo asumo lo mío ( que no es poco ).

No me voy a dejar vencer por el desaliento.


No voy a permitir que nadie me quite el derecho a expresarme, a ser una apasionada, que para mi es casi un deber.


No voy a abandonar las ansias de hacer de mi vida y de la vida de los que me rodean algo extraordinario.


Voy a seguir tratando de no decepcionar ni herir a nadie. 

No voy a dejar de creer que las palabras y las poesias pueden cambiar el mundo.

Pase lo que pase quiero mi esencia intacta. Porque soy un ser lleno de pasión.


La vida me ha pegado unos cuantos reveses, a nivel sentimental las ostias han sido gordas, de estas que te dejan con tal mareo que ni un kilo de biodramina te soluciona el desastre. 

Pero el santísimo me ha colmado con otras bondades, de las cuales la más importante es que todavía mantiene a mi lado los pilares básicos en los que puedo apoyarme a diario. ( gracias papas, sin desmerecer al resto ). Sin ellos sería barco a la deriva. 


Ya he dicho que nada es eterno; así que voy a terminar utilizando una frase de Emily Dickinson que junto a Walt Whitman es una de mis poetas favoritas. 

Ella decía que : 

El «para siempre» está hecho de muchos «ahoras». Por ello hay que ponerse manos a la obra y disfrutar de cada puto momento . 

Así que llega la hora de seguir bailando la vida . 


  “Y darle alegría al cuerpo      Macarena”



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