Punto y aparte
Un boli se escurre entre mis dedos. Conduzco a 160km/h. Las puertas se cierran. Una gota cae sobre mi mejilla. Lo veo todo claro. Lo borro todo por accidente. Llueve. Un caracol viaja a un centímetro bajo la lluvia. Las putas se engalanan. Pienso en ti. Las farolas se apagan. Oigo el mar. Salta la chispa. Recuerdos. Muchas fotografías. Pestañeo. Me tropiezo. Subo la música a toda leña. Estornudo. Me quedo a medio aliento. Me supero. Digo sí. Dices no. Lo cancelo. Me coloco bien las gafas. 7 estrellas se desvanecen. Me crujo el codo. Te quemas. Me mandas un mensaje. Me tomo un té. Cojo mis llaves. Cambio de canción. Me da asco el puto móvil. Te dejo de seguir. Un corazón se para. Otro empieza a latir. Mi opinión no cambia. Enero va a terminar. Se puede vivir al día. Se puede vivir al minuto. Y por mucho que digan también se puede vivir al segundo. Estoy tranquila. Mis pensamientos son intensos. Y mi cabeza va más rápida que la velocidad a la que se contagia el Ómicron. Puedo ...