Brutal
Brutal 7:55 am, conduciendo de camino al trabajo como la mayor parte de los días desde hace 16 años. Entran 2 whats en mi móvil 1: Enhorabuena 2: Luis Oliag No puedo describir lo que he sentido en ese momento, solo decir que mi cuerpo temblaba, que tenía la piel de gallina y que los lagrimones no dejaban de caer. Sollozo puro y duro. Mezcla de felicidad absoluta y de miedo. He hecho dos llamadas de teléfono muy rápidas a las personas que más implicadas han estado conmigo en esto. Al otro lado del aparato escuchaba entre sollozos un “Te lo merecías cariño” “Esta era la tuya, y la has jugado bien”. Estoy contenta, muy contenta. Oposición aprobada y conseguida mi primera opción. La número uno. Como destino el centro de Salud deseado desde el primer día que lo pisé, a 2 minutos andando de mi casa, otros 2 del colegio de mi hija y a 5 de casa de mis padres. Era obsesión por conseguir una plaza en este sitio pero os...