Un capricho
Busqué un restaurante chic, de esos llenos de clientes snobs y chefs innovadores. De esos que se ponen de moda según se mueven las corrientes. Tenía muy claro lo que buscaba y así se lo hice saber al Maitre; "Póngame un plato de olvido y sírvame una botella de vino añejo llena de inconsciencia ". Aunque este abanico de deseos no entre en el menú, hoy quiero pedir a la carta.